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Cómo construir una metáfora

“Pasaba tan disimulado como una tarántula sobre un pastel de nata”.

 (R. Chandler)

Describe fielmente lo que el autor quiere significar.

-Causa impacto.

-Es breve y directa.

-Es original.

-Mejora lo que sería una descripción normal: “La persona no era discreta”.

-Las connotaciones de las palabras llevan mucha carga asociada.

Condensa una gran cantidad de información. En muy poco, no solo dice que se notaba su presencia, sino también que era desagradable y que arruinaba algo bonito.

Pasos para construir una metáfora:

1.- ¿Qué quiero decir?

“Sus palabras me causaron tanto dolor que no supe qué responder”.

No te gusta y tratas de arreglarlo, pero te queda así:

“Me quedé mudo por la noticia”.

Sigue sin convencerte y decides hacer una metáfora en la que:

Palabras=dolor + mudez

2.- Busca imágenes.

En este caso para “dolor”. ¿Qué causa dolor? Olvídate ahora del término real: “las palabras”.  Encuentra la imagen, asociándola libremente a entidades que causen dolor. No te condiciones, apunta todas las ideas.

“una apendicitis, un cristal roto, un tortazo, una muela rota, martillazo en los dedos, un puño de hierro…”

3.- Escoge la que mejor describa el efecto que persigues.

Si es algo tierno tendrás que atender a connotaciones más delicadas, en este caso perseguimos lo contrario.

Ayuda la hipérbole (exageración) y la personificación.

-Elige la que más impacto tenga, mejor si es original.

Nos quedamos con “cristal” y “puño de hierro”, que en este caso no son muy originales pero transmiten bien el impacto de ese dolor. Las connotaciones guardan mucha carga asociada.

4.- Elige la manera de escribirlo. Buscamos una estructura. Estudia cómo lo hacen los autores que te gustan.

-Símil (usamos partículas comparativas como el nexo “como” “tan que” o el verbo “parecer”).

“Su pelo brilla como el oro”

Tienen menos fuerza que la metáfora (identificación directa de los dos términos).

-Metáfora impura (Término real e imagen se relacionan directamente mediante el verbo “ser”).

“Su pelo es oro sobre el rostro”

-Metáfora pura (El término real desaparece).

“El oro le caía sobre los ojos”.

(Ø pelo)

Construcción preposicional (hay que añadirle un verbo).

“El oro de sus cabellos” (metáfora A de B, B =A)

Cabellos = oro

Añadimos un verbo que le vaya a la construcción:

“El oro de sus cabellos fulguraba sobre su rostro de nácar”

-Aposición  (Separación por comas, sin nexo ni verbo).

Su pelo, oro sobre la blanca piel.

-Negación

Pelo no, oro.

-Para nuestro caso (“puño de hierro” y “cristal”), nos quedamos con la construcción preposicional y le añado un verbo:

“La noticia agarró mi garganta con su puño de hierro”

“El cristal de sus palabras me seccionó la garganta”

5.- Comprueba si se ajusta:

-Describe fielmente lo que queremos transmitir.

-Causa impacto.

-Es breve y directa.

-Es original.

-Mejora la descripción inicial: “Sus palabras me causaron tanto dolor que no supe qué responder”. (En caso contrario, no la usaremos).

Ya tenemos nuestra metáfora:

El cristal de sus palabras me seccionó la garganta”

Palabras=dolor + mudez

EJERCICIO :

Convierte el siguiente enunciado en una metáfora.

Me sentí muy solo cuando me dejaste porque pensé que lo nuestro podría haber funcionado y habría sido maravilloso.”

Sigue los pasos a ver qué te sale.

1.- ¿Qué quiero decir? 2.- Busca imágenes. 3.- Escoge la que mejor describa el efecto que persigues. 4.- Elige la manera de escribirlo (buscamos una estructura). 5.- Comprueba si se ajusta: -Describe fielmente lo que queremos transmitir. -Causa impacto. -Es breve y directa. -Es original. -Mejora la descripción inicial: Me sentí muy solo cuando me dejaste porque pensé que lo nuestro podría haber funcionado y habría sido maravilloso. (En caso contrario, no la usaremos).

Por ofrecerte una solución al ejercicio, así lo resolvería Sabina:

“Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.” (Sabina)

Y eso que yo,
para no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.”(Sabina)

Publicado enUncategorized

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