Saltar al contenido

El uso de los puntos suspensivos (…)

1.-Una interrupción voluntaria, ya que el lector conoce el final.

Me dijo que no por mucho madrugar…

2.-Una pausa transitoria para expresar duda o temor.

Quería decirte… No sé, se me ha olvidado.

Nunca está de más recordar que la coma no se emplea para establecer pausas, su uso es distinto.

3.-Evitar palabras malsonantes.

Hace un día de m…

4.-Intención de enfatizar.

Ser… o no ser…

5.-Al final de enumeraciones incompletas.

Tengo libros, cuadernos, bolígrafos…

6.-Evitar reiterar los puntos suspensivos con la palabra etcétera.

Mal: Tengo libros, cuadernos, bolígrafos…, etc.

7.-Entre corchetes […] o entre paréntesis (…) para suprimir un fragmento en una cita textual.

«(…) Crearía un perfume que no sólo fuera humano, sino sobrehumano. Un aroma de ángel, tan indescriptiblemente bueno y pletórico de vigor que quien lo oliera quedaría hechizado y no tendría más remedio que amar a la persona que lo llevara, o sea, amarle a él, Grenouille, con todo su corazón ». (El Perfume Patrick Süskind)

8.-Se pueden combinar con otros signos de puntuación, si corresponde.

Tengo libros, cuadernos, bolígrafos…, ven a verlos.

¿Tienes libros, cuadernos, bolígrafos…?

¡Tengo libros, cuadernos, bolígrafos…!

¿Viste a ese Sr….? (obsérvese que aquí coinciden hasta cinco puntos seguidos).

Jesús María de Val

Publicado enUncategorized

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *